Tertulias dialógicas para la convivencia…

Finalizamos nuestro curso sobre convivencia en la escuela analizando diversos aspectos que hemos reunido en el siguiente Prezi, a partir de las diferentes tareas que hemos ido realizando durante cada bloque (estamos trabajando para tratar de que se vea directamente la presentación en esta entrada, disculpen las molestias):

 

http://prezi.com/savjbfczbdpw/?utm_campaign=share&utm_medium=copy&rc=ex0share

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Diálogo con actores escolares…

El diálogo es el arma más poderosa que tenemos en la escuela. Con él, los docentes debemos intervenir en nuestros alumnos y alumnas para conseguir hacer de ellos individuos librepensadores, críticos y competentes. Sin embargo, somos conscientes de que esto no puede ser posible sin compartir esta tarea con los otros agentes implicados en su educación, como la familia. Los padres y las madres han de encontrar entre las paredes del centro un entorno para dialogar sobre los temas y aspectos que puedan preocuparles, interesarles, etc. de la formación de sus hijos. Es por ello por lo que los docentes debemos trabajar conjuntamente con ellos para lograr este objetivo común.

No obstante, no solo es imprescindible el diálogo con las familias, sino que también debe existir una coordinación entre el claustro y con el equipo directivo, así como con otros miembros de la comunidad educativa que influyen en el proceso de aprendizaje que lelvamos a cabo en la escuela.

Por tanto, si atendemos a los principales elementos que debemos tener en cuenta a la hora de implantar la actuación que proponemos en torno a las tertulias dialógicas, podríamos clasificarlos de la siguiente manera según los diferentes actores escolares:

  1. Profesorado y Equipo Directivo:
    • Uso de un diálogo igualitario entre compañeros, desde el respeto y la tolerancia a las distintas opiniones.
    • Planificación de las tertulias y toda la actuación (objetivos, secuenciación, dudas, dificultades, etc.), con el fin de que sea un éxito.
    • Búsqueda de temas transversales en reuniones con profesorado de las distintas áreas de cada etapa.
  2. Alumnado:
    • Modelo dialógico y deliberación para establecer las normas que deben llevarse a cabo en la actuación.
    • Sensibilización ante los temas transversales que van a tratarse en las tertulias.
    • Explicación de los rasgos generales de la actuación (actividades y tareas, fechas, textos, etc.).
  3. Familias:
    • Desarrollo de un diálogo cercano y empático, con el objetivo de fomentar la confianza y seguridad de ellas y del profesorado, puesto que se pretende que se conviertan en agentes activos del proyecto.
    • Modelo de participación educativa, en el que las familias se involucran en todos los aspectos del aprendizaje.
    • Creación de grupos interactivos: las familias pueden participar en los grupos creados en clase participando con experiencias propias en torno a los temas y valores transversales que se trabajan en las tertulias.
    • Participación y relaciones dialógicas y no de poder en todos los espacios disponibles del centro.
  4. Otras personas de la comunidad:
    • Agentes externos: vamos a contar con instituciones ajenas en las que los alumnos puedan poner en práctica lo aprendido, con las actividades extraescolares y salidas programadas para la actuación.
    • Personal no docente: todo el personal del centro está implicado en el proyecto en cuanto a que se tratan temas que no se cinscunscriben únicamente al aula, sino que sobresalen de sus límites a todos los espacios y actividades del centro.
    • Con estos actores se debe llevar a cabo un diálogo igualitario, de respeto y tolerancia a las distintas opiniones.

Como se puede observar, la educación no solo depende del profesor y del alumno: todos los actores que nos relacionamos con nuestros alumnos tenemos parte de influencia en ellos. Por ello, es importante que todas las partes dialoguemos y consensuemos objetivos comunes que debemos lograr en nuestros jóvenes.

A partir de esta reflexión, podemos elaborar el siguiente itinerario de actuación para el proyecto:

En el siguiente enlace puede ampliarse la infografía:

Actuación educativa de éxito

Después de analizar las tres actuaciones o intervenciones que podemos llevar a cabo en un centro en materia de convivencia, hemos resuelto que una de las principales y perfectamente adaptables a multitud de centros y contextos es la tertulia dialógica. Sabemos que el diálogo es la base de una sociedad respetuosa, tolerante y crítica que valora las opiniones y trata de avanzar hacia el desarrollo máximo. Por ello, proponer una tertulia interdisciplinar y de centro puede ser un gran aliciente para trabajar y mejorar la convivencia en un centro.

En estas líneas adjuntamos un modelo de presentación para el profesorado totalmente adaptable a cada realidad en la que como docentes podamos encontrarnos. Así, esta propuesta puede explicarse en un claustro al final del curso con el fin de implantar la tertulia durante el curso siguiente, tal y como explicamos.

Presentación Tertulia en positivo

Dificultades y oportunidades de mi centro…

Tal y como analizamos en el bloque anterior, en nuestro centro encontramos que hay diálogos igualitarios en los que se permite expresar opiniones desde el respeto y la tolerancia hacia las distintas situaciones que se producen en la comunidad educativa.

Enlazando esta idea con los modelos de agrupaciones que hemos visto en este nuevo bloque, podríamos decir que para poner en marcha grupos interactivos, la presencia de los adultos supone tanto oportunidades como dificultades. Por un lado, resulta muy enriquecedor que los alumnos y las alumnas tengan otras referencias adultas externas, además de los docentes de cada materia; esto supone ampliar sus perspectivas y conciencias a propósito de personas con diferentes grados de formación, profesiones, aspiraciones, etc. Sin embargo, esto al mismo tiempo implica la dificultad de encontrar voluntarios que puedan formar parte de la educación integral que se pretende de los alumnos, especialmente en aquellos casos en los que el ambiente familiar no facilita ni se presenta como colaborador con la escuela en el proceso de aprendizaje de sus hijos e hijas.

Con respecto a las tertulias dialógicas, nos ha quedado claro que este tipo de acciones no se corresponden únicamente con materias concretas como la Historia o la Lengua, sino que se presentan como oportunidades para despertar el espíritu crítico, tolerante y conciliador del alumnado que lo trabaja, puesto que no hay situaciones de poder que ubiquen a alguna persona por encima del resto. En cambio, encontramos alguna dificultad, como puede ser el hecho de que nos cueste hacerle entender a los alumnos que el empoderamiento no tiene cabida en una situación de convivencia positiva, lo cual se convertirá en un arduo trabajo de toda la comunidad educativa.

Por último, con respecto a la comisión mixta de convivencia, esta presenta las oportunidades de lograr una mayor participación de todos los agentes involucrados en la educación de los niños y niñas, puesto que a cada uno de ellos se les tratará desde la igualdad, tolerando y respetando todas las aportaciones dialógicas. Las dificultades pueden aparecer cuando estos agentes no tienen el mismo grado de involucración y no asumen ni cumplen con las normas que han sido dispuestas y establecidas entre todos para esa comisión.

Oportunidades y dificultades en mi centro...

Diario de aprendizaje Bloque 1

A lo largo de este bloque, hemos analizado la situación de nuestro centro en materia de convivencia. Planteándonos cómo se produce esta en nuestro centro y qué circunstancias debemos tener en cuenta para mejorarla, hemos recogido distintos aspectos de forma sintética en la siguiente presentación:

Pincha aquí para abrir la imagen y ampliarla.

Además, encontramos debilidades y fortalezas que permiten centrarnos en estos aspectos, con el fin de mejorar la convivencia en nuestro centro:

Cuando las fortalezas y debilidades marcan el camino…

A lo largo de las distintas entradas del foro, hemos ido comentando aspectos similares y diferentes de los centros que hemos analizado y nuestro propio centro, ya recogido en la entrada anterior. Por ello, recogemos aquí algunas de las reflexiones y aportaciones al respecto:

– Aprendizaje y convivencia: en mi centro, al igual que en alguno de los que hemos analizado, también existen diversos agrupamientos atendiendo a las necesidades del momento y a las distintas realidades. Destacaría en mi centro el agrupamiento heterogéneo, puesto que se producen distintos agrupamientos dentro de un mismo conjunto con el fin de rentabilizar cada materia y los aprendizajes puestos a disposición del alumno. Del mismo modo, estos agrupamientos son tan variables como las diferentes situaciones requieran, pues ante una situación en la que se produzca intervención en relación con la convivencia, el equipo docente está capacitado para reajustar cada agrupamiento.

– Diálogo y deliberación: en algunos casos descritos en el foro coincidimos en que el modelo predominante es el del diálogo igualitario, por cuanto se forma a los alumnos y las alumnas a que sean capaces de expresar a partir del respeto y la tolerancia cualquier situación sobrevenida y que pueda influir en el ritmo normal de aprendizaje. Se favorece, además, la creación y ampliación de distintos espacios de diálogo y convivencia, como patios y zonas comunes, la propia aula o salas de reuniones habilitadas a tal efecto.

Por otro lado, en cuanto al diálogo como base del consenso, este se recoge en el buen ambiente del claustro, por las buenas relaciones que puede haber entre los distintos miembros, por lo que estoy de acuerdo en que el modelo  del diálogo igualitario se establezca como base del contexto en el centro, único camino para lograr que el plan de convivencia del centro sea fructífero y consecuente con los tiempos.

Me parece muy interesante resaltar el hecho de que el profesorado trate de buscar nuevas estrategias en materia de convivencia, aunque aparezca el modelo disciplinar. Actualizarnos y tratar de mejorar el ambiente del centro es primordial para desarrollar nuestro trabajo como docentes y que el alumnado  se sienta valorado, querido y escuchado, adquiriendo todas las competencias que se le reclaman hoy día desde la sociedad actual. Conseguir alumnos y alumnas competentes y que tengan integrados ciertos valores debe ser el objetivo principal que debemos alcanzar.

– Convivencia y participación familiar: en ocasiones el modelo predominante en bastantes centros suele ser el informativo o consultivo. Si bien también aparecen reflejados en algún momento en el plan de convivencia de mi centro, por encima de estos destaca el modelo educativo, pues se favorece que todos los miembros de la comunidad educativa intervengan y participen de pleno derecho en todas las decisiones que se deban tomar al respecto del buen clima en el centro, por ejemplo, en salidas extraescolares consensuadas y apoyadas por la familia y el claustro, entre otros.

Me parece que es importante reflexionar sobre cómo tan distintas opiniones a veces suelen perjudicar los modelos de convivencia, en cuanto a que no hay consenso real sino diferentes posturas, a veces irreconciliables. Es fundamental que el profesorado esté continuamente reciclándose en metodologías nuevas, herramientas TIC (fomenta el interés y motivación entre nuestros chicos y chicas). Es necesario que aquellos que creemos en esto intentemos contagiar ese interés al resto del claustro, especialmente a aquellos más resistentes a cambiar su metodología, que si bien a priori aporta buenos resultados, con la innovación podremos hacerles más interesante y motivante el aprendizaje al alumnado. La disparidad de opiniones debería ser siempre enriquecedora, pero es cierto que, en algunas ocasiones, en claustros donde mayoritariamente esta diversidad de opiniones es tan abundante, nos puede llevar a enfoques diferentes que buscan objetivos diferentes, siendo lo más importante conseguir un mismo proyecto común para nuestro centro.

 

 

 

 

La realidad de mi centro…